Los momentos se viven, se disfrutan, se ríen, se aman y se van.
Y un día te invade la nostalgia y te obliga a echarlos de menos. Si, la nostalgia siempre invade, nunca pregunta si puede pasar, nunca llega sigilosa, es de las que arrasa con todo.
Hoy ya es septiembre, estoy en casa, tengo fiebre y sobretodo mucha nostalgia.